viernes, 9 de julio de 2010

ÁFRICA MERECE ALGO MÁS

Comenzó el mundial de fútbol 2010 y con ello la promoción de un país, Sudáfrica, que albergará a millones de turistas forofos del deporte de balón. Algunos definen el evento futbolístico como el mejor Mundial de la historia porque África, durante 30 días, proyectará una imagen distinta a la que nos tiene acostumbrados, una imagen desvinculada del estereotipo del tercer mundo. Esta oportunidad desconcertante se dispone a encauzar el desarrollo económico de un primer continente descrito siempre en términos de una sociedad moribunda que ha convivido (y convive, no lo olvidemos) con el sufrimiento que provoca la pobreza, la enfermedad y el hambre. La inversión desmesurada beneficiará a las grandes economías, mientras tanto, Sudáfrica concederá asilo a diez estadios de fútbol que podrían haberse destituido por casas, escuelas, hospitales… El fútbol puede salvar barreras culturales, puede ser el hito que cambia el concepto de un país o continente; pero, Sudáfrica, o África, no merece quedarse con reliquias en desuso porque la problemática social y económica que acompaña al continente africano seguirá existiendo, y la mejor respuesta que podemos proporcionar es la que representa el verdadero compromiso social.