domingo, 29 de mayo de 2011

¡Democracia Real YA!

No queréis representar un partido político ni queréis ser representados, pero en una democracia real, los partidos políticos son los que representan el pluralismo de ideas, manifiestan la voluntad popular y son el instrumento fundamental para la participación en el cambio político, económico, social, cultural. Si hay algo que me ha sorprendido, no ha sido el movimiento ciudadano que surge a partir del 15 de mayo para manifestar su descontento ante las medidas adoptadas por el Gobierno respecto a la crisis, sino que, el PP diera la callada por respuesta, pidiendo con disimulo a los indignados su voto para sacar a flote a España antes de que se cerraran las urnas electorales y, una vez cerradas las urnas para cerciorarnos de que la caída del PSOE era la crónica de una derrota anunciada, demanden la limpieza en la Puerta del Sol y en el resto de España. En la Constitución Española se reconoce el derecho de reunión pacífica sin necesidad de autorización previa, y en caso de ser necesario, no puede prohibirse si no hay alteración del orden público. Es cierto que los comerciantes han expresado su malestar pero en el espacio que ocupan los indignados no se incluyen las calles adyacentes a la Puerta del Sol. La lucha pacífica en contra de unas medidas que favorecen a unos más que a otros lo considero loable. La actitud de los representantes de la política, nuevamente y lamentablemente, es pésima y deja mucho que desear porque no escuchan los grandes problemas que afectan a toda la sociedad.

domingo, 8 de mayo de 2011

LA PAZ ESTÉ CON NOSOTROS...

Se habla de paz con mayúsculas, una palabra que no se ha sabido hacer tangible porque su espacio vacío se ha reemplazado siempre por la inquietud y el miedo. En un supuesto trámite hacia la paz, se desvirtúa el conflicto, pero no se llega a eliminar, es por tanto que, no se debería abrazar falsamente una idea si, probablemente, esa idea no se siente con tanto anhelo. Para poder alcanzar la concordia, es necesario hacer de la mirada introspectiva una costumbre y no empecinarse en el propósito de abrir senderos tortuosos puesto que nunca ha significado la descripción del pensamiento implícito de una totalidad indivisible. Ahora parece que las palabras no sobran, que late el corazón, que la paz deambula porque se han cruzado los caminos y estamos todos en uno. El camino es ancho, casi libre de toda bruma y la paz ha de verse como una oportunidad, para todos, que no debe dejarse escapar.